domingo, 5 de febrero de 2017

Meditación en las escuelas



Según el biólogo y monje budista Matthieu Ricard, la felicidad no es una sucesión interminable de placeres que terminan por agotamiento, sino una forma de ser. Y si es así, ¿no deberían nuestros hijos en el colegio a ser felices, y también a ser buenos? ¿No es acaso lo que desea cualquier madre o padre de hoy en día?




Los chicos que pasan por la experiencia de meditar de forma continua, hacen cambios permanentes. Están entrenando sus cerebros y desde corta edad, aprenden a educar sus emociones, a estar conscientes, a inhibir impulsos y emociones erráticas; y desarrollan una consciencia integral del otro y de sí mismo que va mucho más allá de la identificación física, religiosa, cultural o económica.



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